viernes, 30 de diciembre de 2011

A las puertas.



Golpes De Pecho by Hora Zulu on Grooveshark


Recuerdo aquel preciso instante en el que las puertas de la antigua Costantinopla se abrían para él y como si el suelo de una cuerda se tratara, traqueteó a pasó muy lento. Sintió como si decenas de mezquitas le vigilaran y controlaran cada movimiento del caballo. La ciudad parecía cobrar todavía más vida de noche. El Sol escondido al acecho, dejaba ver un horizonte mucho más claro.

Aramis estaba en el puente entre occidente y oriente. Una ciudad antigua, enigmática, con mucha más historia que la que él traía consigo. Preguntó en una posada  por el barrio Sultanahmetm, el más viejo de la ciudad. Seguro que no habría mejor lugar para hospedarse. Lejos de Francia, lejos de París e incluso Lyon. Lejos del pasado, del presente.

Lo recuerdo como si fuera hoy. 

-2.011.

A.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Una razón.

El viejo by La Vela Puerca on Grooveshark
Viejo divino ¿ dónde vas?
Yo sé muy bien que no querés mirar atrás
Final amargo solo queda hoy un perro flaco
Y el fondo de un vino pa’ entibiar

El traqueteo del caballo alertó de su presencia. Marcaba un ritmo constante, rápido y vigoroso. Sin duda, era el mejor corcel que vivía por aquellas tierras francesas. Relinchó mientras paraba un breve instante. Acariciado por su amo relajó sus músculos y mantuvo su belleza impasible.
Sobre él, dejaron caer una rosa marchita que decoró la fría y solitaria calle de invierno. Una luz roja sobre el oscuro mantel empedrado.
Y él, con su amo, siguió traqueteando calles empedradas hasta que los caminos fueron de tierra y el oscuro mantel se iluminara de estrellas. El nombre de su amo seguía dándole una razón para cabalgar.
Lejos de la ciudad, lejos del mundo.

Feliz Falsedad.

A.


sábado, 17 de diciembre de 2011

Dime qué ves, si hay algo.




 Los Dias Raros by Vetusta Morla on Grooveshark


Los sueños son en parte una actividad de la memoria. Soñamos con los recuerdos que viajan de una región a otra del cerebro antes de almacenarlos. 

Soñamos con lo que nos preocupa, soñamos con lo que tememos, soñamos con lo que quisimos y mezclamos situaciones muchas veces inexplicables.

Parece ser que últimamente mis recuerdos no dejan de viajar, será que no quieren bajarse del barco y estancarse en mi cerebro. 

Será que sueño más que nunca.


A.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Un intento.




One by Metallica on Grooveshark
 
 
EN MI NUBE

¡Grita!
Que ni siquiera otros lo intentan.
¡Grita!
Que te escuchen y se arrepientan.

Retum-tumba el eco en mi cabeza.
Tantas estúpidas ideas para tan pocas cervezas.
Es la sonrisa la que sin previo aviso se aleja
Mientras perpleja, la vida, me deja.

Di-divagando, divagando hasta olvidarme me olvidé
de la existencia, y es que
Entre tanto, entre tanto llanto y canto supe
Que a lo hecho, pecho, dicen todos.

He dejado que me ladres, que me mires y te marches.
He dejado idealizarte con mi sueño y mil detalles.
Pero ya no representas todo lo que yo admiraba
Porque en mi mundo te perdiste, me vendiste y caminabas.
Amaba lo que fuiste, lo que un día ya quisiste.
Amaba lo que dije y en creer que “el amor existe”.
No creo que me salves, todo perdió  el sentido
Cuando supe que es verdad que en mi nube habías vivido.

¡Grita!
Que ni siquiera otros lo intentan.
¡Grita!
Que te escuchen y se arrepientan.

Ensimismado, anduve perdido entre laureles
Concediendo el deseo a trocitos de respeto
Compra y venta de sueños a tu alcance
Un negocio de mentiras, de poesías y tormentos

Hay que ser fuerte y  sin dudar echar palante
Para darle al tiempo, para ganar historia
Hay que pasar del cuento hacia la moraleja
Para dejar a tu mundo fuera en mi memoria.

He dejado que me ladres, que me mires y te marches.
He dejado idealizarte con mi sueño y mil detalles.
Pero ya no representas todo lo que yo admiraba
Porque en mi mundo te perdiste, me vendiste y caminabas.
Amaba lo que fuiste, lo que un día ya quisiste.
Amaba lo que dije y en creer que “el amor existe”.
No creo que me salves, todo perdió  el sentido
Cuando supe que es verdad que en mi nube habías vivido.


A.

sábado, 5 de noviembre de 2011

En una nube.


 


Sigo aquí, al fondo del cajón, entre los recibos de luz de varios meses pasados. Mantengo una extraña fuente de inspiración que me grita, que me empuja desde el silencio. Hace moverme por las calles, por las avenidas, por los rincones más oscuros de mi callejón.  3 de la mañana, papel en blanco y miles de ideas sin orden alguno. El momento de reflexión inunda mis sentidos. Expulso cada palabra que crea mi consciencia y oculto todo aquello que mi subconsciente no me deja ver, no me deja sentir. Las cartas del banco y los cd’s abandonados se posan sobre mí. Evitan mi mirada, nerviosos ante mi reacción. Soy algo más que otra carta destrozada al abrir. Respiro a dos pasos de la ignorancia, y del miedo.
Abren el cajón y me ciega una dulce luz dorada. 

Me siento mejor y... sigo aquí.


A.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Yo conmigo mismo.




Escucho. Es tarde. No hay nadie por la calle. Estoy yo conmigo mismo. Hace frío. ¡Cuánto tiempo sin sentir frío! Frío físico, claro. Las farolas me miran, no tienen a nadie más a quien alumbrar, están solas, como yo volviendo a casa. Era como lo que decía aquel libro tan especial: …Las farolas nos miran con cara de: "Control de identidad, por favor. Tengan la amabilidad de sacar las estrellas de los bolsillos, del pelo, de los ojos. Todo lo que brille, deposítenlo en la bolsa de plástico: sus sonrisas, sus recuerdos, ya no los necesitarán allá a donde van" (Malzieu Mathias. La alargada sombra del amor. 2010). Escucho una canción y cierro los ojos sabiendo que no voy a chocarme con nada por la calle. Tan solo los abro en pequeños momentos para cambiar de dirección y sigo escuchando la canción. Quiero llegar a casa y dormir, estoy realmente cansado. Creo querer, quiero creer. Mañana volveré a ser yo. Y tengo frío, qué placer.

Y escucho, y sigo escuchando la canción.


A.